miércoles, 22 de abril de 2026

Meritocrácia

 

Mérito: Acción o conducta que hace a una persona digna de alabanza.

En la última tenida a la que asistí, durante los trabajos en grado de compañero, mi Q:. H:. Kroptkin y yo mantuvimos una conversación en torno a nuestras visiones sobre la meritocracia. Ese día debería haber presentado mis trabajos respecto a la escuadra y el compás, mas no me encontraba satisfecho con los mismos. La importancia de este hecho, cobra especial interés en las idas y venidas de nuestras argumentaciones, ya que a pesar de en ningún momento mencionar el uso de nuestras herramientas, mi mente no cejaba en el empeño de ordenarlas buscando solventar el rocambolesco puzzle que supone la meritocracia.

Mi visión sobre la meritocracia partía desde un punto inicial sumamente individualista. La responsabilidad individual de cada obrero, se presume innegociable. Este ha de emplear todas las herramientas que el G:.A:.D:.U:. pone a nuestra disposición. La tarea del mazo es conferirle la fuerza de voluntad necesaria al individuo para la consecución de sus tareas. Mas la voluntad de manera aislada no sirve de mucho. Ahí es donde entra el papel del cincel, encargado de concentrar dicho esfuerzo en lugares puntuales para la obtención de un resultado concreto. Culminando los trabajos de forma inteligente.

Mas estas dos herramientas de manera aislada, no son suficientes para abordar un tema tan complejo como es la meritocracia. Me gustaría, por ende, introducir la escuadra y el compás en esta ecuación. Por un lado la escuadra, con su rectitud debe servirle al obrero como guía moral, ya que cualquier objetivo cumplido dándole la espalda a estos no será digno de alabanzas. Por otro lado, el compás considero que es fundamental para la salud mental del obrero. Pues este es el que le permite conocer hasta dónde puede y no puede llegar. Debiendo este tener la responsabilidad de aceptar sus propios límites, pues es la única manera de proceder en sus trabajos de manera diligente.

Con el uso responsable y eficaz de las herramientas que nuestro G:.A:.D:.U:. pone a nuestro alcance, todos y cada uno de nosotros, mis QQ:. HH:. podemos alcanzar nuestro mérito, e independientemente de cuan alto en el escalafón social profano se encuentre, hemos de estar en paz con él.

Para mi Q:. H:. Kroptkin, gracias por la conversación que inspiró estas letras, acabé concordando contigo con que en el mundo profano sin lugar a dudas la equidad es el único camino para una meritocracia real, mas nuestro mérito individual a través de mazo, cincel, escuadra y compás debe ser el primer paso hacia ella.

Pliskin, A:.M:.