martes, 24 de febrero de 2026

La didáctica del número

Permitidme descorrer el Velo de Isis sobre una de las obras didácticas más sutiles y científicamente rigurosas que el arte de la animación nos ha legado: el cortometraje "Donald en el País de las Matemágicas" (Donald in Mathmagic Land, 1959). En mi vida profana, dedicada a la enseñanza y la investigación en las ciencias exactas, he comprobado que las obras de animación, lejos de ser meros entretenimientos, constituyen poderosos catalizadores para despertar la mente de jóvenes y no tan jóvenes, sirviendo como una propedeútica lúdica para conceptos que de otro modo parecerían áridos o inalcanzables. Esta obra de Disney es, esencialmente, una Iniciación Científica y Geométrica disfrazada de fantasía.


El viaje del Pato Donald es el arquetipo del neófito profano, cuya mente es una Piedra Bruta rebosante de prejuicios y supersticiones. Donald, al rechazar las Matemáticas, rechaza el orden que subyace al Cosmos. Su inmersión en la "Tierra de las Matemágicas", guiado por el Espíritu de la Aventura (nuestro Guía o Conductor), es el comienzo del primer viaje simbólico. La Geometría, como lo establecieron nuestros Antiguos Deberes, es el fundamento de la Masonería; es por ello que el primer encuentro de Donald es con el orden del sonido, la armonía Pitagórica. La música, que parece arte libre, se revela como la más estricta aplicación de la Proporción de Cuerdas (por ejemplo, el intervalo de quinta 3:2), demostrando que el Arte es la manifestación sensible del Número.

El Trazado asciende al grado de Compañero cuando el foco se fija en el Pentagrama, el emblema de la Escuela Pitagórica. Desde una óptica rigurosamente científica, el Pentagrama es la matriz visible de un concepto de inconmensurable importancia: la Sección Áurea (Φ). Este número irracional, que establece que la razón entre la parte más grande y la más pequeña es idéntica a la razón entre la totalidad y la parte más grande, es la Ley Universal de Crecimiento y Equilibrio. El cortometraje, con impecable rigor didáctico, muestra su ubicuidad en la naturaleza (la secuencia de Fibonacci, las espirales de nautilus) y en la arquitectura (el Partenón), probando que Φ es, en efecto, la firma geométrica del Gran Arquitecto del Universo. Este segmento subraya que la búsqueda del Compañero es la de alinear su Obra con las Leyes Físicas y Estéticas que rigen la Creación.

El clímax de esta instrucción ocurre con la purificación de la mente de Donald. El Espíritu le conmina a limpiar su Templo Interior de "ideas anticuadas" y "falsos conceptos". Una vez realizado este desbaste, la mente es capaz de trabajar con las Formas Puras —el Círculo y el Triángulo— para generar la Esfera y el Cono. Al rebanar estos sólidos perfectos se revelan las Secciones Cónicas (parábola, elipse, hipérbola)

Este es un punto de inflexión fundamental en el conocimiento: la forma de la órbita terrestre, la trayectoria de un proyectil o el diseño de un telescopio reflector se basan en estas curvas esenciales. El dominio de las cónicas nos conecta con la inmensidad del Cosmos. Precisamente, es en este punto donde la historia nos exige la mención de Hipatia de Alejandría (c. 370-415 d. C.). Esta Maestra, filósofa y matemática, fue una figura fundamental en la preservación y didáctica de estos conocimientos geométricos, siendo reconocida por sus comentarios y trabajos sobre la Aritmética de Diofanto y las Secciones Cónicas de Apolonio. Su vida y trágico fin simbolizan la lucha eterna entre la Luz del Conocimiento y la Oscuridad de la ignorancia fanática. La presencia de la mujer en la ciencia, y en la búsqueda de la Verdad, ha sido una constante a lo largo de la historia, a pesar de los obstáculos erigidos por las estructuras sociales, y, en cierta medida también constituye una asignatura pendiente en lo que se refiere a nuestra Augusta Orden. Como constructores de un Templo universal basado en la igualdad y la razón, es nuestro deber reivindicar que el genio y la capacidad para descifrar el Alfabeto del G:. A:. D:. U:. no conocen de género, sino solo de Mérito y Talento. El Pensador (Maestro) es aquel cuya mente es el asiento de la geometría pura y el conocimiento infinito, sin importar quién la posea.

El cortometraje se cierra con la famosa máxima de Galileo: "Las Matemáticas son el alfabeto con el que Dios ha escrito el Universo."

En síntesis, Hermanos, Donald en el País de las Matemágicas es un Compendio Didáctico de Geometría Sagrada. Nos recuerda, con la luminosidad de la animación, que el camino de la Masonería es el camino de la Ciencia y la Razón, que el desbastado de la Piedra Bruta nos permite acceder al Alfabeto del G:. A:. D:. U:., y que solo a través del estudio riguroso de la Proporción, la Medida y el Número podremos abrir las puertas del entendimiento y de la construcción de un Templo más Armónico y Justo.

Robespierre, M:.M:.