El Progresismo como Pilar Filosófico de la Masonería
El progresismo en la masonería se basa en la idea de que el ser humano y la sociedad deben estar en constante evolución hacia un estado superior de justicia y bienestar. Los principios fundamentales de libertad de pensamiento, respeto por los derechos humanos y búsqueda de la verdad han convertido a la masonería en una institución que defiende la necesidad de progreso en el ámbito moral, ético, y espiritual. La masonería no se limita a ser una organización de carácter ritual; también se concibe como un espacio donde sus miembros pueden debatir ideas, reflexionar sobre las problemáticas de su tiempo, y forjar valores que impulsen el avance social. Para el masón, ser progresista no significa aferrarse a una ideología en particular, sino mantener una actitud de apertura, curiosidad y compromiso hacia el cambio positivo. La evolución personal, representada simbólicamente en el proceso de pulir la piedra en bruto, se traduce en una contribución activa a la evolución colectiva. En este sentido, el progresismo masónico busca que el individuo mejore, no solo en su esfera privada, sino como parte de una comunidad mayor. Historia del Progresismo en la Masonería A lo largo de los siglos, la masonería ha jugado un rol destacado en la defensa de causas progresistas. Durante el Siglo de las Luces, muchos masones participaron en el desarrollo de ideas que impulsaron la democracia, la igualdad de derechos y el fin de la opresión. Filósofos, científicos y líderes de movimientos reformistas encontraron en la masonería un espacio propicio para discutir ideas revolucionarias, sin importar las restricciones que la sociedad impusiera. Ejemplos notables de ello son figuras como Voltaire y Montesquieu, quienes, desde una perspectiva masónica, impulsaron el pensamiento crítico y el avance del conocimiento. El progresismo de la masonería también se manifiesta en su compromiso con la educación y la libertad de conciencia. Durante épocas en las que el dogmatismo y la intolerancia limitaban el desarrollo cultural, incluso la existencia de la inquisición Con su carácter persecutorio de toda idea de libertad y librepensamiento , la masonería promovió Entonces y ahora la libertad de pensamiento como un valor esencial, ayudando a formar sociedades más inclusivas y abiertas a la diversidad. Este legado de lucha por los derechos y las libertades sigue vigente hoy, adaptándose a las necesidades y desafíos contemporáneos.
El Progresismo en la Masonería Contemporánea
En la actualidad, el progresismo en la masonería se manifiesta en el apoyo a causas humanitarias, la defensa de los derechos humanos, y el fomento de una ética basada en el respeto y la tolerancia. Las logias masónicas han tomado un papel activo en la promoción de la paz, la igualdad de género, y la justicia social, integrando temas actuales como la sostenibilidad y la preservación de la paz mundial dentro de sus enseñanzas. Para los masones modernos, el progresismo significa ser sensibles a los desafíos actuales y ser una voz que abogue por un mundo más equitativo y solidario. Esto implica que cada hermano debe reflexionar sobre su papel en la sociedad y sobre cómo puede contribuir al bien común, poniendo en práctica los valores masónicos no solo dentro de la logia, sino también en su vida diaria. La masonería contemporánea busca, así, adaptarse a los tiempos, siendo un espacio en el que el progreso social se conjuga con el desarrollo personal, abogando siempre por la construcción de un mundo más justo. Conclusión El progresismo en la masonería es un principio fundamental que inspira a los hermanos a no conformarse con el estado actual de la humanidad, sino a contribuir activamente en su mejoramiento. La masonería, como institución progresista, es un espacio que fomenta la reflexión, la autocrítica y la voluntad de cambio. A través de los valores de libertad, igualdad y fraternidad, la masonería continúa siendo una fuerza que impulsa el desarrollo personal y el avance colectivo, siempre guiada por el ideal de construir una humanidad más libre, justa y solidaria. En este sentido, ser un masón progresista no significa simplemente defender una ideología, sino asumir un compromiso con la constante búsqueda de la verdad y el bien común. En cada paso, en cada reflexión y en cada acción, la masonería nos invita a participar activamente en la construcción de un mundo que refleje estos valores universales, honrando así su legado y su misión en la sociedad.
Euclides, M:.M:.
