sábado, 14 de diciembre de 2019

Herramientas para la Vida


Queridos hermanos, hoy me dirijo a todos vosotros, y en especial, después de esta temporada pasada marcada por las iniciaciones de los hermanos aprendices que hoy decoráis la columna del norte, para hacer una pequeña reflexión sobre estos dos términos: iniciación e iniciado. 

Pasamos nuestra vida, ya desde casi el principio rodeados por estos dos términos, muchas veces sin darnos cuenta de ello. Venimos a este mundo influidos por ese gran misterio para mí, que son los instintos: El primero de ellos, y ya de forma inmediata y compartida por todo el reino animal es el de alimentarnos. Es una de esas cosas que nadie nos enseña y que ya sabemos hacer. En el reino animal, viene muchas veces precedido por del de desplazarse hasta la fuente de alimento situada en las mamas de las madres o aprovechando lo que tenemos alrededor en el momento del nacimiento, ya sea poniéndose en pie, nadando, trepando por el cuerpo en busca de bolsas marsupiales, viajando de la playa al mar, etc. Yes a partir de ahí, cuando dejamos el "envase" en el que nos formamos, cuando hemos tomado el primer alimento, cuando miramos nuestro nuevo entorno y dejamos atrás para siempre un mundo para adentrarnos en otro completamente nuevo, donde llega la iniciación. Esta suele darse de las manos de alguien, generalmente de nuestros progenitores, que nos muestran poco a poco como obtener el alimento a través de la caza, o mostrándonos los pastos necesarios, o bien la forma de relacionarnos con nuestras propias especies, ya sea olfateando distintas partes del cuerpo, mediante contacto o en nuestro caso, como humanos, de palabras y gestos como los abrazos o los besos o gestos con distintos significados según culturas o de otra multitud de actos que se dan el reino animal. 

Nosotros, los humanos pasamos la vida iniciándonos. Descubrimos mundos nuevos continuamente: las matemáticas, la física, la química el lenguaje, la religión, las drogas, deportes, culturas, etc. Mundos nuevos que vienen acompañados de letras, dibujos y signos, que antes de haber sido iniciados, nos podrían parecer cosas extrañas o mera decoración hasta que aprendemos sus significados. Podemos entrar en un templo budista, hinduista, romano, griego, etc. y ver árboles, estatuas con gestos, instrumentos diversos, que nos pueden parecer más o menos bonitas, pero que realmente tienen un significado, que sin ser un iniciado, sin la mano de una iniciación y un posterior estudio no alcanzaremos a conocer. Pondré un ejemplo gráfico, apoyándome en el cristianismo, que es lo que aquí todos conocemos en mayor medida. Se accede al cristianismo mediante una iniciación: El bautismo. Una iniciación incluso anterior al cristianismo, pues el mismo Jesús fue bautizado por Juan. Es un símbolo de un nuevo nacimiento. Luego, una vez iniciados se nos trasmiten unas historias, hechos, etc. y es por ello que, al ver una cruz, por ejemplo, sabemos lo que se nos quiere trasmitir. De este modo, en tiempos en donde la escritura no era dominada por la mayor parte de la población, se acudía a representaciones gráficas o escultóricas para explicar, recordar y aleccionar a la gente y tenemos buena prueba de ello en los templos cristianos. 

La masonería viene después de alimentarnos con los conocimientos y las carencias del mundo profano. Hay diversas inquietudes que nos mueven a llegar aquí: la historia, el humanismo, las artes, las ciencias, la trascendencia, el debate, etc. Se accede como habéis vivido a través de  una iniciación. En ella se os dota de palabras, signos y toques para reconocernos entre nosotros, pero ahora es vuestra primera tarea conocer el significado de aquello que os rodea: el compás, la escuadra, el mazo, el cincel, las cuerdas con nudos, la bóveda celeste, etc. Y luego el de interiorizarlos, de forma que, al veros rodeados de ellos, sepáis que se hace aquí, cual es nuestro propósito, para que os los llevéis con vosotros en todo momento y sean herramientas eficaces en vuestra vida, para vosotros y para todo aquel que os rodee. En vuestra iniciación, a modo de introducción, se os dan ciertas explicaciones, como el significado de los viajes simbólicos que habéis realizado, con más o menos obstáculos, sonidos etc. O bien con las pruebas de la tierra, el aire, el fuego o el agua, o los tragos de las copas, etc., pero a  partir de ahora, también se requiere iniciativa. Recordad las palabras después de cada prueba: Aquí todo es símbolo, busque y encontrará, llame y se le abrirá, pida y se le contestará.

Marcus Aurelius, M:.M:.