lunes, 12 de enero de 2026

Esculpir el Tiempo

 


24 pulgadas — 24 fotogramas — 24 horas

3 divisiones — 3 actos — 3 grados

En nuestro primer acto, grado, un mundo nuevo se presenta ante nosotros, es nuestro deber escuchar y aprender.

En el día de hoy abordaré el estudio de la regla de las 24 pulgadas. Nuestra ascendencia operativa mantenía la deriva al margen de sus trabajos gracias a esta herramienta. La distancia representada en esta herramienta marcaba el límite entre la imprudencia y la maestría. Empleada tanto para la concepción y ejecución de sus obras, así como para su protección durante el proceso.

Con el devenir del tiempo, nosotros, los simbólicos, transformamos la herramienta en un símbolo. Cada una de sus 24 divisiones equivale a una de las partes que conforman nuestro día, una hora. Estas 24 horas se dividen en 3 partes equivalentes, destinadas a:

Trabajo — Descanso — Esculpido del ser

La virtud pasa de representar espacio a representar tiempo.

Durante mi estudio de esta herramienta no cesaba la relación con una de mis grandes pasiones. Parafraseando a un virtuoso de la misma, Andrei Tarkovski, 'Esculpir del tiempo', el arte del cine.

Un segundo conjuga 24 imágenes, la consecución de las mismas conforma una unidad finita, una película. Esta usualmente se divide en 3 actos que preservan el equilibrio de la obra. Nuestro finito camino no profano se divide así mismo en 3 grados. Todo proceso de transformación necesita una estructura, independientemente del medio.

El cine avanza gracias a la polaridad de sus escenas. En la vida estas oscilaciones simplemente forman parte de la naturaleza. La regla de las 24 pulgadas nos enseña a mantener el equilibrio, así como una onda senoidal avanza sin desviarse con una dirección marcada. Y es precisamente ese equilibrio el que nos conduce a nuestro fin último.

Sculptura sui ipsus.

Pliskin, Apr:.M:.