Mis Queridos Hermanos. Esta Plancha nace como complemento a la plancha con la que fuimos obsequiados por el Venerable Hermano Robespierre a la clausura del curso anterior. Y repito, nace como complemento, no como réplica pues no puedo estar más de acuerdo con lo expresado en ella. Por no extenderme demasiado, como es de rigor, simplemente recordaré que en ella se hablaba de que en nuestros tiempos quizás estuviésemos al final de un ciclo de la humanidad, no sé si llamarlo cambio de régimen, en todo caso, de un cambio en el orden mundial debido al ocaso de un imperio para ser sustituído por otro.
Pero en dicho trabajo, a mi modo de ver, se obvió de forma deliberada un término, una palabra a modo de colofón o al menos, con la importancia y en la cantidad en la que debía de ser referenciado. Desconozco la razón, pero sí creo que ha sido de modo deliberado, insisto. Quizás por no ser agorero, quizás por dar pie a que se escriba esta plancha, quizás por no extenderse demasiado o porque hay o iba a haber una segunda parte y yo ando , como se dice ahora, haciendo spoiler. Eso nos lo dirá el autor.
Pues bien, mis queridísimos Hermanos. La palabra es “GUERRA”.
Muchos imperios se ha sucedido en la humanidad a ambos lados de los Océanos. Por el viejo mundo y Oriente han pasado el persa, el macedonio, egipcio, hitita, el romano, diversos godos, musulmán, español, inglés, francés, Chino, Japonés, ruso, inglés, etc Muchos han disfrutado de su momento de apogeo para finalmente sucumbir ante otro. Siempre o casi siempre, el acto final de la obra ha sido la guerra.
¿Y qué es la guerra? Os invito a buscar su significado en el diccionario de la RAE. Pero no puedo estar en más desacuerdo. La guerra es el acto más deleznable del Hombre, no de la humanidad. La guerra se produce cuando una minoría absoluta con poder así lo decide sin más motivo que la motivación por el poder y la riqueza. Un grupo reducido de personas decide que ha llegado el momento de mover los lindes de su terreno, reduciendo los del vecino, apelando a mil y una falacias con el fin de obtener carne de cañón, nunca mejor dicho, para la obtención de sus beneficios, y así se envía al sufrimiento directo o indirecto a toda generación que le toque coexistir con ese momento, ya sea de forma directa en los frentes o de mil y una maneras en las retaguardias.
Quiero deciros que desde el espacio no se ven las rayas que vienen pintadas en los mapas políticos. Que esas rayas de esos mapas no son más que el reparto del mundo hecho por poderosos que son los dueños de esas fincas que llaman países para sí apelar a patriotismos y mil y una tonterías parecidas al respecto con el fin de alcanzar sus fines: Expandirlas o mantenerlas. Lo que sí se observa perfectamente desde el Espacio es lo verdes o lo áridos que son los planetas.
La guerra, hermanos, es sabido que saca lo mejor o lo peor del ser humano. La más dulce persona en tiempo de paz puede ser trasformada en la guerra por el ser más deleznable hacia los demás. La historia, tristemente está plagado de ejemplos.
Es muy cierto que el ser humano en individual, puede lograr las más altas cotas de brillantez, pero a modo colectivo, todo lo contrario. Si es cierto que el ser humano está condenado a repetir sus errores constantemente, puede que actualmente estemos ante el cruce del Rubicón, ante la toma de los Sudetes y próximamente Polonia, etc. El resultado es muy incierto pero poco halagüeño. No sé si será el final de un régimen o la reafirmación del actual. Mucho cuidado con lo que aplaudimos, mucho cuidado con lo que denostamos.
Nuestra postura, como fraternidad Universal, ha de ser nuestro modelo, y allí en donde nos encontremos, fuera del templo, hemos de llevar nuestro mensaje fraternal más que nunca sin ningún tipo de miedo, porque es necesario y obligado, porque ese es nuestro compromiso. Fuimos seleccionados por otros Hermanos porque entre otras, han observado nuestra cualidad para ello. Y hoy en día debe ser de obligado cumplimento.
Nota: Este trazado de arquitectura es la respuesta del Q:.H:. Marcus Aurelius al presentado por el V:.H:. Robespierre. El trazado de arquitectura original puedes consultarlo aquí
